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Artículos
Publicado en la revista Sport & Nutrition núm. 1, octubre 2010

Las travesías circulares de varios días, están en auge, desde que en 1999 se oficializó la primera de todas ellas “Carros de Foc”. Una de las últimas es esta “Porta del Cel” (Puerta del cielo). Para inscribirse oficialmente existen tres modalidades de participación: 24 horas, 36 horas y Travesía, y en todas ellas se contemplan tres categorías: Sénior, Veterano y Máster.


La Porta del Cel

Travesía pirenaica

por Juan Manuel Maestre Carbonell Alpinista y escritor


La Porta del Cel transcurre por terreno de alta montaña, donde los senderos se convierten en mínimas expresiones del vocablo e incluso llegan a perderse entre las praderías por lo que, tener unos mínimos conocimientos de cartografía para poder interpretar bien los mapas, resulta fundamental en este territorio. La brújula, el altímetro, y también el GPS nos darán la información complementaria para no errar el rumbo.
      Durante los recorridos, conviene ir haciendo comprobaciones, lo cual da muestras de su dificultad, pues a diferencia de otras travesías organizadas, en esta, es importante tener una cierta experiencia montañera, ya que no proliferan las señales, cosa que se agradece, tras el abuso de brocha y pintura de los últimos tiempos. Los “dichosos” Senderos de Gran-Mediano-Pequeño recorrido, perjudicial invento gabacho que no sólo ha venido a ensuciar nuestros senderos, también a querer idiotizar a quienes los transitan con su excesiva, innecesaria y sucia insistencia pictórica (curiosamente, ahora, en la zona francesa de la ruta, han sido borradas las marcas). No es que no tengamos referencias, que las hay, pero son las mínimas necesarias y hay que estar atento para  encontrarlas. Esto que puede ser obstáculo para algunos, es precisamente lo que yo destacaría como una de las características que más me han gustado de la travesía y sin duda, donde mejor se puede aprender: del camino y de este deporte, empleando lógica y sentido común, en lugar de seguir marcas como un autómata. Un poste o señal al inicio de un sendero o en el cruce de varios, basta. El resto es seguir contribuyendo a la ignorancia perpetua de los futuros excursionistas-montañeros-alpinistas.

Estany Romero de Dalt
Estany Romero de Dalt

Conviene saber que, por lo general, no encontraremos ni amplios caminos, ni senderos amables. La ruta transcurre durante la mayor parte del recorrido por empinadas tarteras y canchales, bien para acceder a los altos collados o para descender de ellos. No es que no haya sendas, que las hay, pero aquí no proliferan aunque también las hay, y muy bellas. Atraviesan bosques, cruzan arroyos de aguas bravas, alcanzan crestas, cimas y altos collados y rodean hermosos lagos de un azul tan intenso como el mismo cielo. Caminar por estos parajes agrestes y solitarios, plenos de belleza y grandiosidad, es el mejor premio al esfuerzo.

Salto de agua antes de la Pleta de Guerosso
Salto de agua antes de la Pleta de Guerosso

La modalidad de travesía es la más “cómoda” de las tres posibles, y también la más montañera. La que mantiene el espíritu del alpinismo o mejor, en este caso, del pireneismo, hermano natural  por proximidad geográfica de aquel primer movimiento reconocido en 1786 con ocasión de la conquista del Mont Blanc, en la nación vecina, al otro lado de estas montañas que son frontera común. De hecho, durante el transcurso de esta travesía se cruza la frontera dos veces y en ambos casos por diminutas y desdibujadas sendas; altos pasos montañosos llenos del encanto de las alturas y el aislamiento de los valles que llenan nuestros horizontes por doquier. 

La mejor base de salida, aunque puede iniciarse desde cualquiera de los refugios, es sin duda  Tavascan, a 1.145 metros de altitud, en el Parc Natural de l’Alt Pirineu, que comprende las comarcas de Pallars Sobirá y el norte del Alt Urgel (Lérida). Este bonito pueblo pirenaico es el último núcleo habitado del valle. Se encuentra situado en la confluencia de los ríos  Tavascan y Bohaví que forman el Cardós. Muy cerca (a 10 km.) se encuentra la Estación de Alta Montaña de Tavascan-Pleta del Prat. Desde el mismo pueblo, frente a la oficina de información turística se inicia la travesía, perfectamente señalizada.

Trazado de la travesía circular
Trazado de la travesía circular

La temporada oficial es desde el 15 de junio al 15 de septiembre. La travesía puede hacerse por libre o de manera oficial, en cuyo último caso es necesario realizar una inscripción previa en la página web http://www.laportadelcel.com, y abonar los 30 euros que dan derecho a: reserva centralizada en todos los refugios, una tarjeta de paso (que será sellada en los mismos), una camiseta exclusiva de la prueba, y un mapa escala 1:50.000 que lleva marcado el recorrido, dando derecho igualmente a un regalo para quienes finalicen íntegramente el recorrido, siendo obligatorio pernoctar, como mínimo en uno de los refugios, aunque lo normal es reservar media pensión en los cuatro.

El Pic Roig desde el refugio Certascan
El Pic Roig desde el refugio Certascan

Durante el recorrido que se inicia en Tavascan, encontraremos los refugios de Graus (1.360 m.), Certascan (2.240 m.), Pinet (Francia, 2.240 m.) y Vallferera (1940 m.). A pesar de las similitudes en las altitudes de los tres últimos refugios, conviene tener en cuenta que entre ellos se producen continuas subidas y bajadas, teniendo que atravesar y coronar altos collados y cimas:
Entre Tavascan y el Camping de Graus (1.358 m.) hay un corto paseo de poco más de 200 metros de desnivel y 2,5 km., pero en el resto de los tramos entre refugios, el grafico presenta dientes de sierra en continuas subidas y bajadas.
Entre los de Graus y Certascan, el camino nos depara una larga subida hasta Coll de Certascan (2.586 m.) y un descenso al refugio del mismo nombre (2.234 m.).
Desde el de Certascan, nos enfrentaremos a cuatro subidas y otros tantos descensos a los consiguientes valles. Superaremos así el Coll de Lurri (2.217 m.), el Port de l’Artiga (paso fronterizo a 2.477 m.) y Pointe de Recos de igual altitud, antes de ascender hasta el refugio francés de Pinet, junto al estanque del mismo nombre (2.246 m.) en un recorrido “rompe-piernas” que transcurre entre grandes canchales y empinadas laderas sobre las crestas.
Desde Pinet, y por esta vertiente francesa, se realiza el ascenso a la Pica d’Estats (3.148 m.), máxima altura de Cataluña y de la travesía, para descender y salvar el Port de Sotllo (2.874 m.) paso fronterizo que nos devuelve a territorio español, en un largo descenso hasta el refugio de Valferrera (1.905 m.).
El último trayecto hasta Tavascan es el de mayor distancia, y aunque no tan exigente, salva el Coll de Barbote (2.488 m.), el Coll de la LLaguna (2.596 m.) y la cima de Roca Cigalera (2.668 m.), para bajar por la Collada de la Ribera (2.455 m.) hasta el pueblo.
 Según la organización el total de la travesía acumula en una distancia de 70 kilómetros, un total de 11.100 metros de desniveles en subidas y bajadas.

 

 

 

De los refugios, destacar el trato y el ambiente en todos ellos. Buen menú en el Camping de Graus y entrañable en el de Certascan, donde no será difícil que su guarda Alejandro Gamarra, auténtico artífice de esta organización, os ofrezca toda clase de orientaciones e informaciones para vuestro recorrido, incluso con un video, por no hablar de un delicioso guiso de lentejas.

 

El refugio Pinet en el territori francés
El refugio Pinet en el territorio francés

Descubriendo CREAMAP + GFS

Confieso que no conocía el producto y me ha sorprendido muy gratamente, evitándome dolores musculares, tan corrientes en este tipo de travesías, especialmente si uno no está muy entrenado y se acerca peligrosamente a los sesenta. Ha sido casi milagroso.

Por Juan Manuel Maestre Carbonell