Amarguillo | Cultura montañera | Dahellos.com | Personajes eldenses | Senderismo en La Mancha | Diálogos con el papel | Pies de gata
Certamen Literario "Cuentamontes" | Bonifasi y Montañerico | Rutas de montaña | Carros de Fuego | Citas montañeras | Volver a Textos

Segundo Premio en la modalidad de Cuentos de Montaña en la XXVII edición de los Premios Pyrenaica, organizada por la Euskal Mendizale Federazioaren Aldizkaria (Federación Vasca de Montaña)

Publicado la Revista Pyrenaica nº 240

El último ochomil

            Buscando buena luz y una cierta intimidad, Nacho Revuelta ocupó la mesa del rincón cerca del ventanal que daba a la calle peatonal. Dictó su comanda al camarero, desplegó ceremoniosamente el noticiario y recorrió sin prisa los titulares de la primera plana. La nota que buscaba apenas ocupaba una esquinita en la parte inferior; un titular en negrita de no más de dos cíceros y del mismo ancho que la imagen que lo ilustraba. Lo leyó despacio: __El último ochomil__En la foto estaba ella, sonriente sobre un fondo blanco desenfocado. El pie de foto también era escueto: Berna Panadesu ante su último reto. Pag. 67.
            Releyó el titular y remiró la foto de su amiga, examinó el conjunto de la reseña: ¡Era insignificante!, por tamaño y ubicación __De lo tuyo, solo hazañas o tragedias __le habían advertido al entrar en la redacción, y en efecto allí estaba la ínfima referencia sobre la que, para él, iba ser pronto la mayor noticia deportiva del mundo.


 

El último ochomil

Dibujo de Carlos Goyarrola

 

            Bien sabía que debiera estar en el Himalaya siguiendo de primera mano la noticia, dado su amistad con la escaladora, pero su periódico no destinaba ni un euro para este tipo de deportes, y como tampoco pudo convencer al productor de la televisión que patrocinaba la expedición de su amiga, no tenía más remedio que escribir desde la distancia, eso sí, según el plan urdido de antemano.
            Buscó la página 67 y allí estaba su trabajo. Omitió el texto inicial que resumía la historia del macizo. El artículo repasaba luego los siete años empleados por Berna, en coronar las otras trece cumbres más altas de la tierra, antes de llegar al momento crucial que cambiaria su vida si lograse ser la primera mujer en alcanzar la cima.
            Este bloque final era el más atractivo del reportaje y había valido a Nacho su publicación, con reseña en la primera página. Sonrió al verlo y pensóque ocurriera lo que ocurriera, él tenía preparado el sorprendente titular que sería portada muy pronto. Dio un sorbo al cremoso café y se recreó en la lectura de su trabajo periodístico.
            En otro punto de la ciudad Elías Peña, productor de “Aventura Viva”, el espacio televisivo que había transcendido de lo meramente deportivo para colarse en el Prime Time de las audiencias, leía la misma noticia. Conocía, incluso mejor que el periodista que la había escrito, la historia de aquella montaña y también fue directo al último sub-titular de aquel reportaje que tanto le interesaba:


¿Quién será la primera?

            En los próximos días, gracias a importantes apoyos, Berna Panadesu puede convertirse en la primera mujer del mundo que logre coronar las 14 cumbres de la tierra superiores a los ocho mil metros de altitud, siempre que su rival más directa, la italiana Lana Pasarelli, no se le adelante en esta carrera por la cima que ha sido planteada en el Annapurna, última cumbre que falta en el palmarés de ambas montañeras.
            Quien logre coronarse como la primera mujer en alcanzar todos los techos de la tierra, pasará a la historia del alpinismo como la más grande de todos los tiempos y su fama transcenderá el mundo de las montañas.
            __¡Qué poca objetividad! __cerró el periódico y llamó por teléfono al ayudante de producción. A Elías Peña no le sentó nada bien que el periodista omitiera el nombre de su programa y dio por hecho que aquello era en represalia por no haber aceptado a enviarle al Himalaya como redactor adjunto. El ayudante cogió el teléfono:
            __Tomás ¿Cómo va el montaje de las distintas versiones para la serie sobre el Himalaya?... __¡Oye, no quiero excusas! Sabes que tiene que estar acabado cuanto antes ¿Vale?... __los tiempos de silencios se fueron acortando a medida que aumentaba su crispación. __No, ni hablar. Ni se te ocurra dejar aparcadas las cuñas de presentación. Esas cuñas tienen que empezar a salir, nada más conocerse la noticia… ¿Qué?, ¡Mira Tomás! No me toques los cojo…  ¿Qué dices? Ah...  vale, vale, pero no lo dejes para más tarde. ¡Escucha! Tampoco olvides los guiones alternativos. Esto es cosa de una semana, como mucho.
            Al colgar el teléfono, Elías quedó con la sonrisa de quien lo tiene todo bajo control. Sólo faltaba esperar acontecimientos, pues ocurriera lo que ocurriera en el lejano Himalaya, él tendría preparado todo el soporte publicitario para un nuevo éxito de “Aventura Viva” Tanto si fuese la española la primera en alcanzar la cima como si lo lograse la italiana, le daba igual. Había negociado con ambas por separado la exclusividad para la televisión, lo cual esperaba que le reportase pingües beneficios, y si lamentablemente alguna de las dos, o incluso ambas perecían en el intento, tendría ya preparados sendos bloques de imágenes que resumían la vida de ambas mujeres, y también diferentes versiones del guión; incluso si una lo consiguiera y la otra falleciera en el intento, pues sólo habría que cambiar los nombres que, al azar, había escrito el previsor guionista. Tenía presente la fama y dinero que le habían reportado a Reinhold Messner, haber sido el primer hombre en ascender los 14 ochomiles de la tierra. __¡Hasta se ha comprado un castillo en el Tirol! __solía decir al hablar del italo-austriaco. __Sólo tendré que estar cerca de la triunfadora, para recoger los dividendos __Añadía.

Dibujo de Carlos Goyarrola

            Apenas a cuatro manzanas de distancia, Pablo Bernal mantenía una reunión por video-conferencia con los responsables de los departamentos de creatividad y diseño, nuevas tecnologías, contratación y marketing, que se hallaban diseminados por Europa, Estados Unidos y China.

__¡Tiene que ser una sola inicial! Nada de extraños galimatías Andrea. El público debe reconocer la nueva marca a golpe de vista__ Andrea no hizo ninguna pregunta, nadie lo hacía nunca. A don Pablo, que llevaba poco más de un año como Director General de “Alpinia” nadie osaba llevarle la contraria. Bernal pasó al siguiente:

__Li Xuan ¿nuestros agentes de contratación están ya en el campamento base?
__Salieron en el vuelo Pekín-Katmandú de ayer por la tarde. Acaban de notificar su llegada a Pokhara y están a la espera del helicóptero que hoy mismo les llevará hasta los distintos campamentos del Annapurna.
__¡Bien hecho Li Xuan! __el chino no ocultó su contento cuando el jefe de la multinacional con mayor implantación en el mundo del montañismo, el Trekking y la aventura, le felicitó por su diligencia,
__Jhonn ¿Cómo va el desarrollo del nuevo tejido?...
            Esta vez el plasma del televisor devolvía la figura inmóvil de un técnico enfundado en su impecable bata blanca, cabizbajo y sin articular palabra. __¡Contesta coño! ¿Qué pasa? __le increpó.
__Verá, don Pablo, las pruebas no son todavía concluyen… __el americano no pudo acabar.
__¡Pero qué pruebas concluyentes ni qué “mandangas flamencas” ¡Escúchame bien Jhonn! El lunes por la mañana quiero tener encima de la mesa de mi despacho el nuevo tejido “Confort-Alpinia”. Hace semanas que esperamos unos resultados que, según tú, iban a ser la revolución en el mundo deportivo por su definitiva regulación térmica corporal y el tiempo expira el lunes. Recuérdaselo a todo tu equipo.
            Pablo Bernal se dirigió luego con suavidad a la última colaboradora conectada. Sofía Bersateli era una de sus empleadas más cercana __¡Demasiado cercana! __se rumoreaba en los despachos de la sede en Roma, donde eran frecuentes, y a puerta cerrada, las reuniones entre el director general y la responsable de marketing.
__Sofí __dijo sonriente __espero que tú no me falles. ¿Tienes ya la lista de las ciudades y locales, donde se presentará la campaña? __la joven se limitó a afirmar con un escueto sí.
__¿Has reservados los espacios publicitarios en los distintos medios? __otro sí.
__¿Por cierto, cerraste el trato con el cameraman italiano? __le recordó a la bella mujer.
__Sí. Costará algo más caro de lo previsto, pero nos ha asegurado que la marca “Alpinia” saldrá distraídamente, no menos de cinco veces, en la producción italiana. Por cierto, que no es italiana. La grabación la está haciendo una productora independiente de Roma, pero he averiguado que ha vendido las imágenes, en exclusiva, a un famoso programa de la televisión; ahí en España.
__¡Caray con el viejo Elías Peña! Ha jugado bien sus cartas, el muy bribón. Bien, yo hablaré con él. ¡Bien hecho Sofí! Recuerda que nos veremos la semana próxima para ultimar los detalles.

            Bernal recompuso la seriedad y sin despedirse pulso el botón que oscureció los plasmas y se recostó sobre su ancho sillón de cuero. Fuese quién fuese la primera, él la haría rica a cambio de convertirse en un hombre poderoso y mucho más rico de lo que ya era. Puso los pies sobre la mesa de su escritorio y se echó ambas manos sobre la nuca, imitando el gesto más común del yupi triunfador.
            Dos semanas después, el sherpa Nyma Puba irrumpió en la tienda pabellón del campamento español, al pie del Annapurna, y habló apresuradamente con Marcelino Torres, el jefe de la expedición que prestaba apoyo a la alpinista española.
__¡Maldición! __exclamó éste, dirigiéndose a los dos escaladores que estaban con él __Dice Nyma, que ha escuchado a un porteador de la expedición italiana, que Lana Pasarelli piensa a subir el último tramo hasta la cima en solitario, para demostrar que es la mejor.
__¡No jodas! ¿Y qué hacemos?
__Debemos decírselo inmediatamente a Berna __conectó la radio y estableció comunicación con el último campamento de altura, donde se encontraba la española preparando el asalto final a la cumbre de la montaña.
__ ¿Qué me dices? __al productor Elías Peña le dejó asombrado la información del director de Alpinia. Ni en el mejor de sus sueños había previsto que ambas escaladoras se lanzasen en solitario hacia su último ocho mil, pues la española había decidido imitar a su contrincante, y escalar, igualmente sola, el tramo final hasta la cumbre. Aquello era más de lo que podía esperar. El reportaje ganaría en intensidad y adquiría proporciones de gran noticia, y representaba beneficios añadidos, teniendo cámaras a ambos lados de la confrontación…
__¡Un momento! __su rostro cambió __¿Cómo tienes tú esa información?
__ Tengo allí desde hace dos semanas a un par de agentes intentando en vano conseguir los contratos de imagen para la nueva colección de prendas “Alpinia”.
__Bien. Pedro, tengo que dejarte. Debo comunicar con mi gente para que preparen la filmación con una cámara ligera que ha de portar la propia alpinista __pero Pedro Bernal le había llamado para algo.
__Las dos alpinistas, querrás decir ¡Bribón! Que ya me enteré hace semanas de tu gran jugada.
__Veo que estás bien informado. No digas nada todavía. No quiero que ninguna televisión aterrice por allí antes de aislar a las chicas de los medios. Ya haremos juntos algún negocio con esto, ¿OK?
__OK. Sabía que apreciarías mi discreción.
            Si en la altitud geográfica los alpinistas no concilian el sueño, en las cimas de la preponderancia aquellos que esperan la gloria, aún más efímera del poder y del dinero, tampoco abrazan a Morfeo, perdidos entre vigilias inconfesables. Todos esperan que mañana sea el gran día.
__¿Cómoooo?... ¿Qué quéeee? __el director general de Alpinia Group International, no daba crédito a lo que acababa de escuchar, colgó el auricular y sin disimular su enfado, convocó de inmediato video-conferencia con todos los departamentos de su empresa. Había que reconducir aquél descalabro, antes de que tuviera lugar la anunciada rueda de prensa. Era preciso encontrar una solución imaginativa que pudiera explicar la nueva situación que iba contra toda natura deportiva. 
__¡Jodeeeeerrr! ¡Qué fuerrrrte! __tampoco al productor de televisión le dejaron indiferente las nuevas. Él y todo el equipo de guionistas se habían equivocado.
            Nacho Revuelta ha cumplido la promesa a su amiga. Su artículo ha sido portada, y a toda página.
__Te mereces la portada por ser una gran hazaña, a pesar del atípico final __le dijo el redactor jefe, y añadió __Pero simplemente un gol, en la prórroga de un partido de futbol, te la habría quitado.
            Nacho da vueltas a la cucharilla, ayudando a disolver los tres azucarillos en el oscuro café, que hoy prefiere dulce en exceso, como la noticia que se dispone a leer, ahora sí, en la cabecera principal del periódico donde trabaja.

Insólita conquista
            Tuvo que ser otra vez allí, donde todo empezó, en el Annapurna; diosa y por lo tanto fémina, donde también la humana mujer ha roto el círculo vicioso de la sinrazón deportiva, diciendo no a luchas absurdas en la montaña y rompiendo lazos comerciales opresivos, para acabar con los números preferentes en el alpinismo.
           Esto ha sido así, porque en el día de ayer, a las 6,35 PM hora peninsular, la española Berna Panadesu y la italiana Lana Pasarelli, unieron sus manos en un acto lleno de simbolismo, para dar juntas el último paso que las coronó en la cima de la montaña, alcanzando el logro mutuo del último ochomil en la brillante carrera de ambas alpinistas, que pasado mañana, a su descenso de la cumbre, darán una rueda de prensa para anunciar su expresa prohibición a casas comerciales, medios de comunicación y cualquier otra entidad u organismo, que pretenda explotar la imagen de cualquiera de ellas, bajo el pretexto de ser la primera o la mejor, e incluso el uso de lo plural para referirse a ambas en los términos manifestados.
           En la cumbre del Annapurna dejaron como ofrenda a la Diosa, una kata con un mantra escrito sobre la blanca tela, que vale la pena reproducir por su clarificador e histórico mensaje:
           Nunca más lucharemos en la montaña, salvo contra nuestros propios miedos.
No hay  más demonios en la montaña que aquellos que dicen salvarla, poniendo un precio por ello.
La mayor hazaña del alpinismo actual, debería ser la reconquista de un deporte, sin vencedores ni vencidos.

Dibujo de Carlos Goyarrola

            En el siglo del renacimiento de la mujer, muchos coinciden en que ellas cambiarán nuestro mundo. Doy fe de que ya han comenzado por todo lo alto. Allí en el Annapurna, el nuevo germen ha sido engendrado en el vientre fértil de la Diosa de las cosechas. Como hombre no tengo nada más que añadir.


Nacho Revuelta – Portavoz del último ochomil femenino.


            Aquella mañana, el teléfono de Nacho no paró de registrar mensajes que no pensaba atender: Pablo Bernal, Elías Peña... Él sólo puso uno muy escueto, contestando al recibido ayer de su buen amigo y necesario intermediario.

__Gracias Nyma__ Al pulsar la tecla de envío, sonrió satisfecho y agradeció que nadie marcase un gol en la prórroga, en ninguno de los partidos de esta jornada. Así por lo menos, alguien podrá entender lo escrito.

FIN
***

Amarguillo | Cultura montañera | Dahellos.com | Personajes eldenses | Senderismo en La Mancha | Diálogos con el papel | Pies de gata
Certamen Literario "Cuentamontes" | Bonifasi y Montañerico | Rutas de montaña | Carros de Fuego | Citas montañeras | Volver a Textos

Por: Juan Manuel Maestre Carbonell