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“Una expedición Súper patrocinada” Publicada en el boletín G.E.C.E. número 1 de Marzo de 1.973 |
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El relato de cualquier expedición montañera, patrocinada por diversas casas comerciales, imaginamos que sería, poco más o menos éste: La expedición española denominada “ALASKA-ANIS DEL MONO” partió de Madrid en el vuelo “Iberia 437” y llegó antes. En el punto de destino y tras la descarga del equipo, siguieron por el torturado camino, que gracias a los amortiguadores “JUNIOR”, resultó ser un agradable paseo hasta donde quedaría instalado el campamento base, formado por diez grandes tiendas de campaña, de la casa “ARTIACH”. Al siguiente día de su instalación y después del formidable desayuno con “COLA-CAO” (poderoso reconstituyente) y galletas “CHIQUILIN”, emprendieron la ascensión hacia la cumbre, portando en sus maravillosas mochilas “SERVAL” la ración de ataque, que como cosa curiosa se componía de lo siguiente: Quesitos en porciones “EL CASERÍO”, pues según dijo el médico de la expedición “de este me fío”, pan “BIMBO”, chocolates “ELGORRIAGA”, melocotones “LA VERJA” y el poderoso reconstituyente “KINA SAN CLEMENTE”. La ascensión se tornó dura en extremo, por lo que se vieron precisados a utilizar los crampones “STUBAI” y los piolets “INTERALPINO”, con lo cual, la cosa fue como la seda, a excepción hecha del expedicionario Pepe Jiménez, que se sintió mal y tuvo que tomar “ASPIRINA BAYER” (la que calma y anima). Ya en la cumbre, que por fin alcanzaron, uno de los expedicionarios sacó de su mochila una botella diciendo: “Es el momento oportuno de tomar 501”. Otro expedicionario imitándole dijo “FABULOSO”, pero el tiempo empeoraba por momento y decidieron abandonar la cumbre para descender al campamento, donde les esperaba el jefe de cocina que había primorosamente preparado en el infiernillo “COINTRA” una suculenta sopa “MAGGI”; luego se retiraron a descansar en sus sacos “PEDRO GÓMEZ” y al día siguiente iniciaron el regreso a España en avión, excepto Paco Pérez que había recibido carta de su hijo en la que le decía “PAPÁ VEN EN TREN” y así lo hizo. Ya en España el Jefe de la expedición, al ser entrevistado por los periodistas que le preguntaban se ésta sería su última salida en expediciones, el respondió “YO SIGO”. Juan M. Maestre
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